Una Laureada pendiente

En el periódico Ideal de Granada, en la Sección de Opinión, se ha publicado un artículo sobre el capitán BERNARDO SALGADO FERNÁNDEZ VILLA-ABRILLE.

El artículo viene justificado por el homenaje que el dia 6 de octubre de 2012, en la Base Aérea de Armilla (Granada), se le rendió al referido Capitán de Infantería Piloto, fallecido heroicamente durante la Campaña de Marruecos.


BERNARDO SALGADO FERNÁNDEZ DE VILLA-BRILLE (1897-1923) nació el 7 de julio de1897 en Manila, 2º Teniente de Infantería en la Academia de Toledo en 1917, fue destinado al 2º Regimiento de Ceriñola en Melilla, formó parte de la columna volante de I shafen, fue ascendido a Teniente en 1919 y pasó destinado al Regimiento de Covadonga (Madrid). Solicitó el curso de piloto aviador en 1920 con la 10ª promoción de aviadores militares en Cuatro Vientos.

Destinado al Tercio Extranjero a la espera de poder volar participó activamente en la campaña de Marruecos siendo gravemente herido en Sidi Amarán el 4 de septiembre. Recuperado de sus heridas en octubre participó en la toma de Monte Arruit. Incorporado al Servicio de Aviación en 1922 fue destinado en la Escuadrilla Napier DH-9 en Granada participando en las actividades aeronáuticas y militares de la inauguración de su aeródromo militar , de aquí pasó destinado en julio a la 2ª Escuadrilla Bristol con la que participó activamente en acciones sobre el zoco Jemiz, Azib de Midar y Peña Tauarda, Sidi Messaud, Ben Tieb y Tizzi Assa y Bu Yacub,y en la ruptura del cerco de las harkas de Abd el Krim aAfrau. Mantuvo con su unidad una intensa actividad durante 1923 destacando por su valor en las acciones sobre Tafersit. En agosto Abd el Krim lanzó un ataque con 8.000 hombres pertrechados con artillería y ametralladoras sobre Tifarauin. La posición resistió por la valentía de de sus defensores y el coraje de los aviadores que en arriesgadísimos vuelos a baja altura y mínima velocidad los abastecieron de hielo, víveres y municiones acciones en las que murieron los capitanes Boy y Baeza, resultando todos los aviones participantes alcanzados por los disparos.

El día 22 de agosto el avance de las columnas de socorro fueron castigadas con extrema dureza aprovechando la orografía, la aviación se lanzó decidida a darle cobertura, Salgado pilotando el Bristol núm. 44 con el Teniente Vilas Eleta de observador divisó a una patrulla del Tercio castigada con extrema dureza por los rifeños, decidido se lanzó a castigar las posiciones desde las que se disparaba a las fuerzas legionarias, en vuelo rasante bombardeó y ametralló las posiciones enemigas. En un instante todo el fuego se concentró en el avión, Salgado consciente de que había llegado la "hora de la verdad", la del sacrificio por España, se lanzó en vuelo rasante bombardeando los reductos rebeldes hasta meterse en las barrancadas para que Vilas, con la ametralladora de torreta disparara contra las trincheras rifeñas en todas direcciones, hasta poner al rojo el cañón de su ametralladora. En un instante toda la fusilería de los harkeños concentró su fuego sobre el Bristol que volaba al mínimo de velocidad para precisar su fuego y bombardeo, hasta que un balazo, de los muchos que le alcanzaron, rompió la bomba de gasolina, hiriendo otro a Vilas, Bernardo Salgado gritó a su compañero: "Pongo la nodriza; sigue tirando que hay que apoyarlos. Luego nos salvaremos nosotros". Al iniciar una nueva pasada un disparo le alcanzó en el pecho, apenas sin aliento aterrizó en las inmediaciones de la posición que apoyaban, los legionarios enardecidos por su heroicidad asaltaron las posiciones rifeñas obligándolos a la retirada, seguidamente recogieron a los aviadores, Salgado había muerto y Vila gravemente herido fallecería al día siguiente, con tiempo suficiente para relatar la valentía del joven Salgado.


Como ha escrito Felipe Acedo Colunga, fascinado por la heroicidad de este héroe de leyenda, en El alma de la aviación española: "Realmente Tifarauin es el resumen del año 1923. Es su valor más alto. Mueren dos pilotos que representan virtudes extraordinarias". El teniente Bernardo Salgado fue propuesto para la Cruz Laureada de San Fernando, pero pese a calificar el Consejo Supremo de Guerra y Marina de "brillantísima y digna de todo encomio" la actuación del heroico aviador, no ingresó en la orden del "Valor heroico" por exigir el reglamento de aquella vigente en ese momento, "regresar con el aparato y la misión terminada". Fue ascendido a Capitán por méritos de guerra y se le concedió la Medalla al Mérito Militar, en el expediente abierto para la concesión se le calificó como "oficial de extraordinario valor" y su acción de "muy bizarra, brillante y arriesgada".

Creo que si noventa años después se ha hecho justicia al Regimiento de 'Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería', por su comportamiento heroico en el 'Desastre de Annual', durante las jornadas del 22 de julio y el 9 de agosto de 1921, cuando el Regimiento dio protección al repliegue de las tropas españolas desde sus posiciones en Annual hasta el monte de Arruit, falleciendo 28 de sus 32 oficiales y 523 de los 685 miembros de tropa. Si se ha reparado lo que debió hacer en su momento ¿por qué no aplicar igual criterio a Salgado y Vilas? Desde aquel descansa en paz con sus compañeros aviadores en el cementerio monumento funerario que da testimonio de sus heroicidades.

En el Tercio no olvidan, su gesta y su gratitud se muestran en el Museo de la Legión en Melilla. Por lo pronto en la Base Aérea de Granada será homenajeado como merece el próximo 6 de octubre y su ejemplar conducta será conocida por las sucesivas generaciones de jefes, oficiales, suboficiales, alumnos de cursos y tropa que encontrarán en el un auténtico referente moral y profesional y desde luego un ejemplo a seguir en cualquier circunstancia por adversa que pueda parecer.



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